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Presta atención: Las emociones de tus trabajadores también hablan de tu empresa

           Una de las formas de medir la productividad de una empresa es mediante la eficiencia y el desempeño laboral de los trabajadores. Es por esto que los líderes empresariales están en el deber de velar por que sus trabajadores se encuentren emocional y mentalmente lo más estables posibles.

            Anteriormente, en las empresas no existía tal interés por lo que ocurría con quienes formaban parte esencial del desarrollo de las actividades de producción y organización. Sin embargo, con el paso del tiempo y la especialización en materia laboral de algunos profesionales del derecho, la ingeniería y la gerencia administrativa, este tema se ha convertido en un interés a nivel mundial.

            Sobre todo porque existe una gran cantidad de enfermedades emocionales de los trabajadores que se generan a raíz de la falta de organización en las empresas y un continuo acoso laboral que ha llevado a un sinfín de personas a buscar evadir la situación y refugiarse en adicciones como la del teléfono móvil, debido a sus padecimientos mentales y físicos.

            En nuestro artículo Cuando un trabajador sufre de nomofobia entenderás que existe la posibilidad de que un trabajador se refugie en su teléfono móvil a raíz de las malas gestiones organizacionales.

            A las emociones difícilmente se les puede definir. Algunos autores afirman que existen dos tipos de emociones, las negativas y las positivas. Otros simplemente despliegan una serie de términos como agradables, desagradables, activadoras o desactivadoras.

            Lo cierto del caso es que al ser un tema tan complejo resulta difícil lograr mantener en orden estos estados emocionales en un ambiente laboral, aun cuando la carga de trabajo sea razonable, siempre existirán emociones en nuestros trabajadores que influyen directamente en las ganancias y/o pérdidas de una empresa.

            Según la Organización Mundial de la Salud existen aproximadamente 264 millones de personas con problemas emocionales como la depresión y la ansiedad relacionados con el trabajo. Estos trastornos han repercutido en las economías de las empresas generando aproximadamente $1 billón anual en pérdidas de productividad.

            Cuándo observamos y evaluamos estas cifras, entendemos la importancia de promover en nuestros trabajadores un estado emocional sano y libre de enfermedades y adicciones como las del móvil. El ambiente laboral es el factor más cercano por el que una organización logra mantener esta estabilidad.

Algunas enfermedades asociadas

            Según datos presentados por la psicóloga María Jesús Álava para el foro Nueva Economía, el 40% de las personas reconocen que el origen de su estrés, ansiedad o depresión ha surgido a raíz de su trabajo, lo que ha repercutido en el ámbito social y familiar y de este mismo porcentaje surge un 70% de personas que crean adicciones como las drogas, el alcohol, etc.).

            Someter a un trabajador a situaciones de estrés genera emociones y estrés que pueden desarrollar enfermedades como la ansiedad, la depresión e incluso traspasar los límites emocionales y repercutir en enfermedades físicas.

            Puede sentir desde presión muscular, aumento de la presión sanguínea y del ritmo cardíaco, miedo, irritabilidad, enojo, depresión, agotamiento, dispersión mental, perdida de creatividad para la resolución de problemas, disminución de la productividad entre otras.

            De igual manera, las emociones que un trabajador no direcciona bien, pueden terminar en enfermedades relacionadas con cardiopatías, trastornos digestivos, aumento de la tensión arterial y dolores de cabeza. Incluso pueden llegar a sufrir hemorragias cerebrales en casos de trabajos demandantes y con poco control sobre ellos.

            Y es que hablamos de tantos riesgos, que es imposible no tomar en cuenta la ineficiencia que se genera a raíz de una falta de motivación que puede llevar a un trabajador a tomar hábitos errados como el uso indebido de su teléfono móvil. Evadiendo completamente su realidad.

            No podemos evitar darnos cuenta que una mala gestión organizacional trae consigo un sinfín de efectos negativos para los trabajadores. El apoyo y el compromiso con quienes hacen vida dentro de una empresa son fundamental para que todo marche según las metas planteadas.

            El hecho de no tomar en cuenta las enfermedades emocionales de los trabajadores, como ya lo mencionamos anteriormente, trae perdidas económicas a la empresa y un desprestigio que habla de la gestión de los líderes.

Aspectos que influyen en las emociones de los trabajadores

            Son muchas las causas que pueden llevar a un trabajador a verse emocionalmente afectado en su entorno laboral, sin embargo podemos mencionar algunos a continuación:

  • Malas políticas de seguridad y salud.
  • Tomar medidas que no trasciendan a mejorar las condiciones laborales.
  • Líderes que no escuchan. Deficiencia en la comunicación entre los distintos cargos y niveles jerárquicos.
  • Relaciones toxicas entre compañeros. Falta de apoyo.
  • Horario de trabajo extenso y riguroso.
  • Falta de espacios adecuados en el ambiente laboral.

           De igual manera, existen otros factores como el acoso psicológico y la intimidación. Lo que lleva a que los trabajadores a sentirse reprimidos y buscar huir de la realidad que viven tomando medidas para refugiarse en adicciones como la del teléfono móvil. Creando un nuevo mundo en el que los problemas desaparecen.

           Sin percatarse de una realidad que le genera emociones que afectan su desempeño y su actividad. Creando conflictos incluso fuera de su trabajo, en su ámbito familiar y social. Permitir que un trabajador utilice estos medios para evadir sus responsabilidades es otro síntoma de que las gestiones organizacionales no se están llevando como debería ser.

           Tomar las medidas pertinentes es el siguiente paso. Entender que los trabajadores son afectados emocionalmente por la falta de gestión organizacional que lleva al padecimiento de enfermedades como la depresión y las adicciones como la nomofobia puede permitirle a la empresa desarrollar nuevas estrategias.

¿Cómo intervenir?

            Suponiendo que nos encontramos en un escenario en el que la empresa está teniendo conflictos en el ambiente laboral que están causando daños emocionales en los trabajadores, uno de los primeros pasos que puede tomar es comenzar a formar nuevos hábitos saludables para sus trabajadores.

            Puede tomar medidas para garantizar y brindarle un apoyo en el sector salud que le permita al trabajador rescatar su autoestima, dejar la dependencia de malos hábitos como el de teléfono móvil.

            Otra estrategia que se puede adoptar es la de promover en los trabajadores un aprendizaje de reconocimiento de emociones en ellos mismos y en sus compañeros en la empresa. Como primer paso está el de realizar trabajos en equipo fortaleciendo los lazos de apoyo y cooperación.

            Reconocer la labor de quienes trabajan y se esfuerzan por cumplir sus metas, flexibilizar aspectos como los horarios, implementar los programas de salud, promover el liderazgo emocional y formar directivos que generen confianza, compromiso y coherencia son algunas de las recomendaciones de expertos como María Jesús Álava.

            Velar porque el funcionamiento de tu empresa sea lo más óptimo posible es un trabajo que incluso a ti como líder puede agobiarte, sin embargo, como buen líder debes tomar a tus trabajadores como equipo de trabajo.

            Un equipo de trabajo es el que se maneja en conjunto para lograr los objetivos planteados creando apoyo y empatía entre todos. Continuar formándote como buen líder te permitirá llegar a tus trabajadores de forma amigable y podrás eliminar las emociones que generan el estrés y la ansiedad que se produce en las malas gestiones organizacionales.

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