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Nomofobia, la adicción que no sabías que tenías

La nomofobia se define como la dependencia al teléfono móvil llevada al extremo y es increíble la cantidad de personas que hoy en día sufren de esto sin siquiera saberlo.

Mucho se ha dicho sobre las consecuencias que tiene el uso excesivo del celular, sin embargo hoy en día es importante estar al tanto de las implicaciones reales que conlleva sufrir una adicción o fobia a no usar el celular.

A continuación hablaremos un poco de qué es la nomofobia y porqué es importante prevenirla.

La nomofobia es una enfermedad

Muchas veces asumimos que las únicas adicciones se dan hacia sustancias ilícitas o drogas legales como el alcohol o el tabaco; la verdad es que estamos dejando por fuera la dependencia psicológica que puede generarse por abusar de cosas que afectan nuestra psique.

Es por esto, que muchos expertos caracterizan seis comportamientos típicos que presentamos cuando somos adictos a algo:

  • Saliencia: Con esto se refiere cuando una o más actividades se convierten en las más importantes en la vida del individuo y a su vez empiezan a dominar sus pensamientos, sentimientos y conductas.
  • Modificación del humor: La gente suele experimentar experiencias subjetivas como consecuencia de implicarse tanto en la actividad.
  • Tolerancia: En este punto se necesita incrementar la cantidad de la o las actividades para lograr los efectos anteriores.
  • Síndrome de abstinencia: Este punto hace referencia a estados emocionales desagradables y/o efectos físicos que ocurren cuando la o las actividades son interrumpidas o repentinamente reducidas.
  • Conflicto: Con esto se refiere a los conflictos que se están desarrollando entre el adicto y aquellos que le rodean: “conflicto interpersonal” son conflictos con otras actividades del individuo ya sea: trabajo, vida social, interés, aficiones. O también, conflictos dentro de los propios individuos a esto se le suele llamar “conflicto intrapsíquico” que están involucrados con la actividad particular.
  • Recaída: Esto más que nada es la tendencia con la que el individuo vuelve a los patrones tempranos de la actividad que vuelven a repetirse, restaurando los patrones más extremos de su adicción, tras muchos años de control y abstinencia.

Estas características no necesitan estar presentes todas a la vez para que empecemos a preocuparnos por nuestras actitudes ante el uso del celular. Más bien, deberíamos estar al tanto de la aparición de alguna de ellas y tomar acción.

En otras oportunidades, hemos hablado de la relación que existe entre la depresión y el uso excesivo del teléfono móvil, y en esta oportunidad, veremos que la nomofobia no está necesariamente tan alejada de ser parte de ese problema.

Según algunos expertos, el perfil de una persona con nomofobia correspondería con una que siente inseguridad y baja autoestima. Constantemente necesitaría atención por parte de los demás y la creciente necesidad de ser aceptado o parte de un grupo.

Además de eso, en los adolescentes la nomofobia perjudica las habilidades sociales, ya que al hacer un uso excesivo del celular, el adolescente no es capaz de comunicarse normalmente con las personas de su entorno.

Aseguran que “el teléfono móvil sirve como escudo para evitar el contacto más directo con alguien, cuando te sientes inseguro” lo que en una relación de causa y efecto, conlleva a una creciente ansiedad ante la interacción social ligada a la falta del celular.

Estudios lo corroboran

Una investigación realizada en la Universidad Politécnica de Silanoa en 2017 titulada “Nomofobia como Factor Nocivo para los Hábitos de Estudio”, determinó que de 24 alumnos encuestados en dicha pequeña investigación, todos sufrían de algún nivel de Nomofobia, bien fuese leve, moderada o severa.

Los alumnos de entre 18 y 26 años de edad, mostraron padecer en un 75% una nomofobia severa, al contestar enunciados como “me siento incómodo si no dispongo de acceso constante a la red a través de mi teléfono móvil” o “me asusta la idea de que se acabe la batería de mi Smartphone”.

De la misma forma, los niveles de ansiedad en los alumnos por la ausencia del celular son bastante preocupantes. Al ponderar frases como “me preocupa quedarme varado en algún lugar cuando no funciona mi teléfono” o “si no tengo mi Smartphone me sentiría raro porque no sabría qué hacer”.

Una de las recomendaciones hechas por los líderes de la investigación es que en clase, los profesores pidan a los alumnos apagar sus teléfonos móviles y guardarlos junto con sus pertenencias para evitar las distracciones.

La nomofobia no es un factor que afecta únicamente a los adolescentes o adultos jóvenes, el abuso de la tecnología lo puede padecer tristemente desde el más pequeño hasta el adulto mayor. Debemos ser conscientes del uso que le damos a nuestros dispositivos en nuestra vida diaria.

Una pequeña reflexión

Sabemos que la tecnología es sumamente beneficiosa para nuestro día a día, quien lo niegue, simplemente está negando el desarrollo de la humanidad. Sin embargo, somos nosotros quienes hacemos de ella algo negativo.

Si no sabemos controlar el uso que le damos a las herramientas tecnológicas, seguiremos padeciendo de fobias, ansiedades y depresiones. Está en nuestras manos disfrutar el ahora y hacer uso responsable de nuestros equipos.

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