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Iberoamérica: Una región sin leyes que regulen el uso del celular en el trabajo

En la actualidad, el uso del teléfono celular forma parte de las actividades diarias de las personas en todo el mundo. Incluso hay quienes dicen que es una extensión del cuerpo y un complemento de nuestro día a día. Nos permite mantenernos actualizados con los cambios del clima, la hora, las noticias y nuestro entorno social entre muchas cosas más.

El celular puede avisarnos las horas en las que debemos tomar algún medicamento o agendarnos citas y realizar un recordatorio con anticipación para no perderlas. Esto es solo una pequeña descripción de todas las cosas que podemos hacer con un teléfono celular.

Sin embargo, la dependencia que se ha generado por el uso excesivo del celular ha resultado ser negativa para el comportamiento de las personas generando conflictos en distintas áreas de nuestra vida, y cuando no se fomenta el uso consciente del celular a las comunidades que integran una sociedad también resulta ser un problema para quienes dependen de estos grupos.

Porque sí, en efecto, somos una sociedad culturalmente formada por grupos y subgrupos de personas que damos vida a las ciudades, poblaciones, regiones, etc, y como sociedad también estamos en la necesidad y el deber de generar y fomentar el uso adecuado del celular para que exista un equilibrio en el bienestar de los individuos que conformamos dicha sociedad.

Pero ¿quién se encarga de regular el uso del celular en una sociedad?

Para comenzar, hay que definir cuáles son los ámbitos de una sociedad sobre los cuales se puede crear una regulación de este tipo de actividades, ya que existe un derecho universal al respeto de la privacidad y el resguardo de la información personal de cada ciudadano.

Ocurre que cuando este derecho cruza las fronteras de otros derechos que tienen por ejemplo, las empresas, en donde existe la posibilidad de exigirles a sus trabajadores que aparten su celular mientras estén realizando las actividades laborales, se genera un conflicto que puede llegar incluso a instancias legales.

Es el caso de un trabajador en Colombia que fue despedido por utilizar el celular en horas de trabajo. En abril del 2015, el ciudadano de origen colombiano demandó a la empresa para la cual trabajaba por un despido injustificado. La corte apeló a favor de la empresa que tenía en sus normativas establecidas la prohibición del uso el celular.

Es así como Colombia se abrió paso mediante este dictamen a la regulación legal, aunque sin leyes formales, del uso consiente del celular en el ambiente laboral. Dejando un camino para solucionar nuevas situaciones judiciales en las que amerite una decisión que defienda los derechos tanto del trabajador como de la empresa de forma justa.

Así como hay organismos que establecen de forma equilibrada estas regulaciones en el uso del celular, existen otras que son más radicales y firmes, y que tienden a ser incluso desagradables, generando un impacto negativo sobre quienes se aplica.

En México, el secretario general de la Confederación de trabajadores de México (CTM), realizó una declaración en la que justifica de manera amplia que el uso del celular puede ser un motivo legal de despido y exhortó a las empresas a tomar medidas radicales en cuanto a la aplicación de una normativa que sea aplicada.

Por otro lado y saliéndonos un poco de la región, en España existe la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos Personales y Garantías de los Derechos Digitales en la que se protege el derecho de los trabajadores a la intimidad y al uso de los dispositivos en el ambiente laboral.

Por el contrario está el Estatuto de los Trabajadores que en su artículo 20.3 dispone que el empresario podrá adoptar todas las medidas que estime oportunas para la vigilancia y control de las funciones y cargos laborales realizados al trabajador. Quedando de esta forma, nuevamente dos vías paralelas sobre el derecho.

¿Son estas las medidas adecuadas?

Hay que tener claro que, como se menciona anteriormente, existen dos vías paralelas en el derecho. La defensa tanto del trabajador como de la empresa, quedando por encima que cuando la empresa hace uso de las normativas para establecer límites para el uso del celular en el ambiente laboral, esta puede hacer valer sus derechos por encima del trabajador.

Pero esto no es suficiente, se genera un vacío en cuanto a las necesidades de cada persona, como lo mencionamos al inicio, el celular forma parte de la vida de las personas de tal forma que ya es incluso una extensión de sí mismos ¿Cómo saber entonces cuáles son los límites?

En realidad, no se han establecido límites por ninguna de las dos partes y ha sido tan extremo, que las medidas que han tomado algunas empresas han llegado a ser incluso invasivas para la privacidad de los trabajadores. Desde hace ya mucho tiempo se ha evidenciado la necesidad extrema de impedir que los trabajadores abusen del uso del celular.

Algunos datos sobre Chile:

En 2017, la Dirección de Trabajo dictaminó una prohibición de realizar cualquier práctica en la que se utilicen inhibidores o bloqueadores de señal, también conocidos como “Jammers”, que interfieran las comunicaciones de los teléfonos celulares de los trabajadores según lo expresa el ordinario 2315/54.

Sin duda, es algo extremo para una empresa llegar a tomar esta medida con la finalidad de garantizar que sus trabajadores se limiten a sus actividades laborales, tomando en cuenta la modernización tan acelerada y expansiva en la que nos encontramos en la actualidad.

En Chile, se garantizan los derechos de los trabajadores y se le reconoce al empleador las facultades suficientes para establecer normativas que permitan que sus trabajadores cumplan con las actividades laborales sin afectar su libertad según la ordenanza N° 3416/049, que dice:

Las facultades que el ordenamiento jurídico le reconoce a todo empleador, incluyendo en éstas aquella que permite al empleador establecer en el “Reglamento Interno de Orden las obligaciones y prohibiciones” y en general las medidas de control a que están sujetos los trabajadores, encuentran como límite infranqueable, de acuerdo a lo dispuesto en el inciso primero del artículo 5º del Código del Trabajo, el respeto a los derechos fundamentales de los trabajadores.

Por su parte, el artículo N° 5 del Código del Trabajo dicta lo siguiente:

“El ejercicio de las facultades que la ley le reconoce al empleador, tiene como límite el respeto a las garantías constitucionales de los trabajadores, en especial cuando pudieran afectar la intimidad, la vida privada o la honra de éstos.

Es de esta manera como también encontramos una ley que resguarda el derecho a la privacidad de los chilenos en medios digitales, logrando que nuevamente observemos una doble línea legal que resguarda a ambas partes ante algún inconveniente legal. A pesar de esto, la situación presentada en el 2017 deja una puerta abierta para el equilibrio.

Vulnerar los derechos de los trabajadores de esta forma como se pretendía hacer, representaba una violación a los derechos humanos en cuanto al derecho a la comunicación, sin embargo es difícil para una empresa exigirle a sus trabajadores que no utilicen el celular en sus horas de trabajo.

A pesar de ver en las leyes una defensa de los derechos tanto de los trabajadores como de los empleadores, observamos que no existe en Iberoamérica un consenso que promueva la concientización del uso del celular en el ambiente laboral. Solo se han llevado a cabo dictámenes que permiten a otros tomar un rumbo en la toma de decisiones.

Este debe ser un punto de partida para quienes tienen en sus manos marcar la diferencia y encontrar soluciones viables sin vulnerar los derechos esenciales de la vida de las personas y satisfacer la demanda de figuras tales como los empleadores que les permitan medir exitosamente la productividad de su empresa y a su vez mantener contentos a sus empleados.

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