fbpx

El uso del celular y su relación con la depresión

Anteriormente, hemos hablado de la relación que existe entre el uso del celular y distintos aspectos de la salud mental. La depresión es una enfermedad mental que afecta a cerca de 350 millones de personas de acuerdo a la OMS.

Es una enfermedad de ánimo en la que los sentimientos de tristeza, pérdida, abandono o ira son recurrentes en la persona, a pesar de que muchos nos hemos sentido así en algunas ocasiones de nuestras vidas, se considera depresión clínica cuando los síntomas son persistentes por varias semanas.

A pesar de ser una enfermedad común, no todas las personas que la padecen están conscientes de ello. A veces, el miedo a asumir la realidad nos hace callar los sentimientos y buscar alternativas que nos permitan olvidar lo que nos pasa en lugar de buscar ayuda profesional.

Si sientes que tienes un uso desmedido de tu celular, quizás estas palabras te puedan ayudar.

La variedad de perspectivas que existen en el mundo son parte de la riqueza que hay en él. Sin embargo, muchas veces sentimos que los demás no son capaces de entender lo que sea que está pasando con nosotros y por eso buscamos escapes menos humanos, como por ejemplo un celular.

Estudios lo corroboran

Si bien muchos estudios muestran la relación entre el uso del celular y la depresión, hay un estudio muy interesante que habla sobre la depresión como consecuencia del celular. Te lo resumo un poco…

La Universidad de Arizona en Estados Unidos presentó un estudio llamado “Relaciones longitudinales a corto plazo entre el uso/dependencia de teléfonos inteligentes y el bienestar psicológico entre adolescentes tardíos”, donde participaron 346 estudiantes entre 18 y 20 años de edad.

Este estudio midió sentimientos como tristeza, pánico, ansiedad, etc, ante la ausencia del celular y notó, que estas edades son especialmente vulnerables a padecer síntomas de depresión, ya que estamos constantemente siendo víctimas de cambios sociales y nos es difícil lidiar con ellos.

Algunas de las conclusiones versan que es posible reducir la incidencia del uso del celular en la salud mental, si se limita el uso del mismo “si la dependencia del teléfono inteligente precede a la depresión que es lo que encontramos en nuestra investigación, podemos reducir la dependencia del teléfono inteligente para mantener o mejorar el bienestar mental”. Asegura Pengfei Zhao coautor de la investigación.

Algunos otros estudios también han evaluado la posibilidad de que sea la depresión la que genere un uso excesivo del teléfono móvil. En todo caso, será importante evaluar las posibilidades de disminuir el tiempo que pasamos con nuestros celulares para preservar nuestra salud mental.

¿Qué pasa en nuestro interior?

Esta es una pregunta que debemos hacernos si en un punto nos damos cuenta que estamos abusando de alguna tecnología. No necesariamente es el celular el único que nos generará o que nos esconderá la depresión. Sabemos que las adicciones de todo tipo esconden algo que está más allá.

Por eso debemos evaluar qué está pasando en nuestro interior que queremos esconder o ignorar al hacer un uso desmesurado del celular.

A modo de reflexión

Las nuevas tecnologías no representan amenazas a la salud por sí solas, es el uso que les damos el que las convierte en nocivas. Muchas veces, somos los humanos los responsables de las enfermedades que se asocian al uso excesivo del celular.

Hace falta que evaluemos nuestra vida y nuestro tiempo para conseguir separarnos de los equipos tecnológicos que nublan nuestra visión y voluntad.

Estos tiempos en lo que estamos más aislados, encerrados y de cierta forma más desocupados, pueden convertirse en armas de doble filo. Por un lado nos sentimos atrapados y queremos una vía de escape rápido y los celulares son una ventana al mundo.

Por otro lado, la misma situación que nos hace sentirnos más solos, no nos permite ver la cantidad de oportunidades que tenemos de encontrarnos con nosotros mismos. Para conocernos, evaluar nuestros sueños y esperanzas y labrarnos un futuro más nuestro.

Algunas recomendaciones

Si sientes que haces uso excesivo del celular, quizás puedas experimentar haciéndote un horario diario en el que incluyas el uso del celular y a la vez, horas en las que no lo usas para nada. Es posible que al principio enfrentes un poco de ansiedad por nomofobia, pero con el tiempo te acostumbrarás.

Puedes incluir rutinas de ejercicios, de relajación o meditación a lo largo del día para aumentar las horas que pases separado del celular.

Vuelve a los libros de papel, seguramente unos cuantos tienes en casa que puedes releer. Incluso puedes volver a practicar ese arte que abandonaste hace muchos años por falta de tiempo. La escritura, la pintura, la costura o la carpintería pueden darte horas de catarsis y podrás ejercitar la mente y despejarte a la vez.

Incluye dentro de tu horario diario la hora de ir a la cama y de levantarte, a veces cuando abusamos del celular perdemos la noción del tiempo y estamos en cama despiertos revisando alguna red social hasta altas horas de la madrugada. Si no sabes por qué esto es dañino, aquí te lo explico.

Por último, nadie te está pidiendo que botes el celular, es importante que lo uses de manera responsable ya que eres el principal responsable de tu propia calidad de vida. Y si sientes que tus problemas son más grandes de lo que puedes manejar, busca ayuda profesional.

Leave a Comment

You must be logged in to post a comment.