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Covid-19 y el trabajo

                Hace ocho meses el mundo entero aceptó definitivamente al Covid-19 como una pandemia. La mayoría de los países latinoamericanos comenzaron a prepararse para el confinamiento y las medidas de bioseguridad que resguardarían la vida de todos y muy pronto comenzaríamos a escuchar la frase “nueva normalidad” en nuestras vidas.

                El SARS-COV 2 es el tipo de coronavirus que causó el Covid-19 y fue informado al mundo entero el 31 de diciembre de 2019. A partir de este momento ya era un hecho que estaba siendo extendido por todo el mundo. Un mes después de esto, países como Hong Kong, Reino Unido, Vietnam, Singapur, Francia, Alemania y Estados Unidos habían declarado tener casos activos.

                Sí, el mundo cambió, las economías cambiaron, la forma de comunicarnos se transformó y con ella nuestra vida diaria. Esta nueva normalidad de la que hablamos es en realidad solo el comienzo de lo que se espera ver en los próximos años.

                Nos han pedido que nos quedemos en casa, resguardando nuestras vidas. Hemos dejado de asistir a las clases y al trabajo. Nuestra mayor herramienta de conexión con el mundo exterior ha sido el teléfono móvil. Muchas empresas han optado por transformar su actividad normal y moldearla a las condiciones actuales debido al Covid.

Las soluciones de las empresas

                El teletrabajo, por ejemplo, ha sustituido muchas actividades dentro de una empresa. Se hizo necesario que los trabajadores no asistieran a sus puestos de trabajo para resguardar su seguridad, por el contrario, desde casa, y con su celular han podido desempeñar las actividades y amoldarlas a sus necesidades.

                Otras empresas simplemente han tenido que cerrar. Según un estudio realizado por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), se estimó que el Covid provocaría el cierre de más de 2.7 millones de empresas y al menos unos 8.5 millones de puestos de trabajo en América Latina.

                Es así como algunas empresas que han logrado salvarse, modificando sus actividades y adaptando sus procesos para que sus trabajadores utilicen el teléfono móvil para trabajar y así cuentan con la suerte de mantenerse a flote en estos tiempos de Covid.

                No solo las empresas han tenido que adaptarse a un nuevo estilo de vida. Las personas en general también lo han tenido que hacer. El Covid vino para quedarse un buen rato y mientras eso pasa, todos debemos aprender a vivir mejor.

La otra cara de la moneda

                Quienes han logrado sobrevivir a esta experiencia del Covid, no han escapado de la realidad. La presencia de información acerca de la pandemia en casi todos los ámbitos de la vida, puede tornarse desesperante. Es algo curioso que la herramienta que más se ha usado en estos tiempos sea la que más información suministra sobre el tema.

                Hablo del celular. Todos nos hemos refugiado en él en algún momento de esta pandemia por Covid, todos hemos buscado huir de la realidad que nos abruma de estar en casa sin hacer nada para sumergirnos en otra realidad que trae consigo un enorme problema, la adicción al internet y al teléfono móvil.

                Tenemos claro que muchas empresas han utilizado el teletrabajo como medio para sobrevivir ante esta crisis por Covid, alguno de los aspectos positivos que podemos resaltar son el aumento de la productividad y la calidad de trabajo cuando se realiza a distancia, desde el hogar comúnmente.

               Sin embargo, así como hay aspectos positivos, también existes los aspectos negativos. El teletrabajo conlleva una serie de cargas que no se presentan cuando se desempeña un trabajo en la empresa.

               Muchas de las personas que realizan teletrabajo, según algunos estudios recientes, expresan que ha aumentado su carga de trabajo y junto a esto, el tiempo que destinan a este. Otro aspecto relevante es el aumento en los costes personales relacionados con su actividad laboral.

               Mezclar el trabajo con la vida personal es el impacto más grande que se ha revelado gracias al teletrabajo. Tener en tú celular el trabajo y las redes sociales no es recomendable. Crea el mal hábito de evadir ciertas responsabilidades en determinados momentos en los que sientes que estas agotado.

               Puedes conocer más sobre esta aspecto que se presenta en el teletrabajo en nuestro artículo Todo en uno: la delgada línea que divide la vida privada y el trabajo en el celular. Podrás descubrir algunos tips para no mezclar tu trabajo con la vida personal y mejorar tu calidad de vida.

Y ¿qué ocurre con la forma en que nos relacionamos?

               Sencillamente hemos perdido la confianza en los demás. Ya no nos relacionamos como antes. Nos hemos refugiado desde el inicio en nuestras casas; el teléfono móvil y las redes sociales han sido nuestros principales amigos. Esto ha hecho que se creen otro tipo de enfermedades además del Covid.

               La ansiedad, el estrés, la depresión, son solo algunos de los síntomas que generan enfermedades físicas o trastornos como la nomofobia. Estar expuestos constantemente a todo este tipo de información sobre las cifras de infectados y muertes a nivel mundial y en nuestro país sin tener en nuestro día a día alguna actividad que nos distraiga es el factor principal.

               También hemos dejado de relacionarnos presencialmente con los demás. Los fines de semana dejamos de ir al cine o por unas copas. Nos hemos refugiado tanto en nuestro teléfono que ya se ha convertido en una adicción.

Pero ¡detente! No todo es malo.

               Han ocurrido muchas cosas buenas mientras hemos estado en casa cuidándonos. También hemos compartido más con nuestra familia. Hemos valorado la presencia de los demás en nuestras vidas e incluso, para los que están lejos de los suyos, el anhelo de volverse a ver se ha convertido en un proyecto post cuarentena.

                Es cierto que la vida nos ha cambiado de forma radical y que por no estar preparados hemos cometido infinidad de errores como sociedad. Volver a confinamiento radical por Covid para Europa, por ejemplo, ha sido un golpe duro del cual debemos aprender todos.

                Es bueno mantener la calma en todo momento, escuchar a nuestras autoridades cuando nos aconsejan tomar determinadas medidas de bioseguridad y sobre todo respetar las leyes.

                Pero esto no es todo, es aún más importante mantener nuestra mente libre de información contaminante. Mantenernos constantemente pegados al teléfono móvil y en las redes sociales es un acto que se torna dañino para nuestra salud. Mantente alejado del celular, de las noticias y redes sociales y conecta más con tu entorno.

                Haz ejercicios, lee libros o contenido gratificante. Puedes encontrar información valiosa sobre nuevos hábitos de vida en nuestro artículo Crea nuevos hábitos para sustituir el uso excesivo del celular y mantén una actitud positiva ante el Covid-19.

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